El dios de los cristianos, Dios de mi infancia, no hace el amor. Quizás es el único dios que nunca ha hecho el amor, entre todos los dioses de todas las religiones de la historia humana. Cada vez que lo pienso, siento pena por él. Y entonces le perdono que haya sido mi superpapá castigador, jefe de policía del universo, y pienso que al fin y al cabo Dios también supo ser mi amigo en aquellos viejos tiempos, cuando yo creía en Él y creía que Él creía en mí. Entonces paro la oreja, entre la caída del sol y la caída de la noche, y me parece escuchar sus melancólicas confidencias.

Eduardo Galeano.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

1984





Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelarán, 
y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. 
Éste es el problema.


-George Orwell

1 comentario:

Matias dijo...

Me parece que no solo alcanza con ser conciete. Agregaria la lucha personal.Siempre algo en nosotros tiende trampas para obligarnos a abandonar las cosas. La solucion podria ser persistir a pesar de todas las barreras y desilusiones.

Un saludo